sábado, 22 de agosto de 2026

La Mistica Cumbia


 La Mistica Cumbia

País: ARGENTINA


COMO FUE TU INICIO EN LA MÚSICA

Mi historia con la música empezó en el colegio, casi sin darme cuenta. La profe de música tocaba el piano y armó una bandita con algunos alumnos. Cantábamos canciones escolares como la Marcha de San Lorenzo, la Marcha a Sarmiento y todo ese repertorio que, en ese momento, nos parecía lo más rockero del mundo. Después, en la iglesia, participé de un grupo de jóvenes y armamos una banda con instrumentos, ¡hasta batería teníamos! Éramos dos chicas en las voces y cantábamos los domingos o en misas especiales. Pero hubo un momento que recuerdo especialmente: organizamos una fiesta patronal y preparé una parodia de un tema de Shakira para el público. Y ahí pasó algo: me encantó esa interacción con la gente. Sentir que podía hacerlos reír, cantar, bailar y disfrutar conmigo me voló la cabeza. Creo que ahí descubrí que el escenario tenía algo para mí. Después, como suele pasar en la vida, la música quedó en pausa. Me dediqué a ser mamá, a trabajar muchísimo y a cumplir con todos los roles que nos toca asumir. Y ese sueño quedó guardado durante varios años. Hasta que, unos meses antes de la pandemia, pensé: “Bueno, estaría bueno hacer algo para mí, algo donde no sea solamente mamá o empleada”. Y decidí estudiar canto. Después llegó la pandemia, que obviamente nos cambió los planes a todos, pero a mí también me dio algo que hacía mucho no tenía: tiempo en casa. Empecé a explorar distintas áreas del arte y confirmé que, entre todas, las que más me apasionaban eran el canto y el baile. Para mí son una forma de expresarme. Mi primer profesor de canto, por mi carisma —según él— me propuso hacer un evento de karaoke en un bar. Y la sensación de felicidad que tuve esa noche fue tan grande que dije: “Listo, de acá no me saca nadie”. Y acá estoy todavía.

PROYECTO ACTUAL 

Mi proyecto personal está en plena transformación. Mi gran sueño es formar mi propia banda de cumbia, y cuando digo banda, digo BANDA: trompetas, músicos, energía, baile y todo lo necesario para darle vida a La Mística Cumbia. Mientras ese sueño sigue tomando forma, sigo haciendo eventos privados, karaoke en bares y diferentes presentaciones. Además, actualmente estoy cantando con un grupo de chicos de Torcuato que todavía no tiene nombre, pero ya tenemos varias presentaciones y eventos encima, así que supongo que el nombre llegará algún día. La idea es seguir creciendo, disfrutar el proceso y, sobre todo, hacer música que invite a cantar, bailar y pasarla bien.


ALGUNA ANÉCDOTA

Tengo varias, porque evidentemente donde hay un micrófono y yo, las anécdotas aparecen solas. Pero hay una que recuerdo especialmente. Durante un tiempo cantaba todos los viernes en un bar de Victoria y una noche un señor me llamó a su mesa. Me ofreció invitarme un trago y también quería darme dinero. Nunca terminé de entender muy bien cuál era el objetivo final de la operación, pero yo, muy educadamente, cerré todas las puertas posibles. Acepté el trago, agradecí muchísimo y me fui. Digamos que aprendí que ser artista también incluye desarrollar habilidades diplomáticas.


REDES SOCIALES